Dormi mucho.
Comi como cerda.
Me compre un monton de ropa.
Llore dos veces.
Me junte con mis amigas.
Sali.
Baile.
Fume.
Tome.
Fui a trabajar.
Tome cantidades incontables de mates.
Chatee durante horas.
Me pelee y me amigue con mi mama dos veces.
Prepare una materia y la saque. :)
Deje de verme con un muchacho.
Tuve un encuentro casual con otro muchacho.
Empeze el gimnasio, lo deje y lo volvi a empezar.
Pase frio.
Extrañe mi casa.
Me rei a carcajadas.
Mire tele viciosamente.
Cocine.
Escuche un monton de musica.
Descubri que tengo la tension baja.
Y ahora de vuelta a la rutina, de la casa al trabajo, del trabajo a la facu y de la facu a la casa. Un poco mas comodo, gracias a un cambio de horario, que el cuatrimestre anterior. Chau vacaciones de invierno, la pase muy bien.
sábado, 31 de julio de 2010
jueves, 29 de julio de 2010
Hace falta recordarlo a veces
Este post va dedicado a mis amigas. Este es un extracto del libro ¨Razones para vivir¨de Martin Descalzo.
Albert Enstein fue en desastre en sus primeros estudios. Mas: fue en sus años iniciales, lo que se llama un niño retrasado, hasta tal punto que sus padres llegaron a temer que se tratara de un deficiente mental. A los tres años no aun no sabia hablar. Conocía solo tres o cuatro palabras, y, aun estas, las decía con dificultad.
Cierto que este retraso lo vencio pronto y a los seis años comenzo a presentarse como un niño normal. Pero ahora la rémora fue su invencible timidez. ¨Papaíto aburrimiento¨ (Vater Langweille) le bautizo la muchacha que servía en casa de sus padres, cuando veía que el chiquillo pasaba los días enteros sin decir palabra.
Y las cosas no fueron mejor en la escuela: jamas destaco por sus notas ni fue especialmente simpático. Tanto que, cuando comenzo a llamar la atencion en el campo científico, los periodistas preguntaron por el a sus viejos condiscípulos y ni uno solo lo recordaba. Jamas fue el primero de la clase ni cosa parecida. Y, en realidad, solo a los quince años despertó la luz que llevaba en el alma. ¿ Y el resto? Lo hizo el coraje, el trabajo, el esfuerzo. Hoy todos lo llaman ¨genio¨.
Escribo todo esto porque nunca he creído en eso de que ¨genio nace¨, como si la genialidad fuera una especie de chispa divina que te dan o no te dan, pero que fructifica ella solita si has tenido la suerte de recibirla. Al contrario: la historia esta llena de posibles genios que se frustraron en aras de vagancia y de hombre normales que a base de codos alcanzaron las orillas de lo genial. De hecho, puede asegurarse que de cada veinte personas que llegan a destacarse en su vida, tal vez uno o dos fueron chavales punteros en sus estudios, pero los mas se situaron en el montón.
¿Cuales son, entonces, las claves de la genialidad? Yo me atrevería a señalar dos: el trabajo y la concentración constante en un objetivo.
La primera es algo demasiado evidente. Comentare, por eso, solo la segunda. Porque tal vez la mejor definición de genio es aquella que que daba Sam Jonson: ¨El verdadero genio es un entendimiento de gran poder concentrado en un solo punto¨. Un gran hombre, me parece a mi, que tiene que tener muy claro cual es su alma, que es lo que quiere y a donde va. Y hecha esta opción, dirigirse a ella sin vacilaciones, sin dispersarse, tozuda, apasionadamente. Y pacientemente. Clemenceau aseguraba que ¨el genio es una larga paciencia¨. Baudelaire respondía a una dama que inquiria en que consiste la inspiración: ¨La inspiración, señora, consiste en trabajar todos los días¨. Es decir: la inspiración del poeta o la genialidad del genio solo llegan cuando ha puesto muchos grados y en ebullición la caldera de su inteligencia y sensibilidad. El resto lo hace el trabajo. Bethoven llegaba a cuantificar esta relación: ¨El genio se compone de un dos por ciento de talento y de un noventa y ocho por ciento de perseverante aplicacion¨.
Fracasar es algo normalisimo en la vida. No hay un gran hombre que no haya tenido algun batacazo. Lo que cuenta no es este o aquel fracaso, sino la postura que se toma después de el. Reacciones como ¨yo soy así¨, ¨no hay nada que hacer¨ son posturas de ciegos o cobardes. Pues lo cierto no es que el genio tenga ¨mas alma¨ que los demás mortales sino un hombre que se empeña en llevar su alma hasta el final, a sacarle todo el jugo que ella tiene.
Solo quiero agregar que no importa lo que pase hay que seguir intentándolo siempre, el peor de los fracasos no es fallar sino no haberlo intentado y por mas que suene a frase hecha es verdad. Nunca se rindan. Y recuerden que como dicen Los Piojos ¨Todo Pasa¨; hasta los momentos de felicidad.
Albert Enstein fue en desastre en sus primeros estudios. Mas: fue en sus años iniciales, lo que se llama un niño retrasado, hasta tal punto que sus padres llegaron a temer que se tratara de un deficiente mental. A los tres años no aun no sabia hablar. Conocía solo tres o cuatro palabras, y, aun estas, las decía con dificultad.
Cierto que este retraso lo vencio pronto y a los seis años comenzo a presentarse como un niño normal. Pero ahora la rémora fue su invencible timidez. ¨Papaíto aburrimiento¨ (Vater Langweille) le bautizo la muchacha que servía en casa de sus padres, cuando veía que el chiquillo pasaba los días enteros sin decir palabra.
Y las cosas no fueron mejor en la escuela: jamas destaco por sus notas ni fue especialmente simpático. Tanto que, cuando comenzo a llamar la atencion en el campo científico, los periodistas preguntaron por el a sus viejos condiscípulos y ni uno solo lo recordaba. Jamas fue el primero de la clase ni cosa parecida. Y, en realidad, solo a los quince años despertó la luz que llevaba en el alma. ¿ Y el resto? Lo hizo el coraje, el trabajo, el esfuerzo. Hoy todos lo llaman ¨genio¨.
Escribo todo esto porque nunca he creído en eso de que ¨genio nace¨, como si la genialidad fuera una especie de chispa divina que te dan o no te dan, pero que fructifica ella solita si has tenido la suerte de recibirla. Al contrario: la historia esta llena de posibles genios que se frustraron en aras de vagancia y de hombre normales que a base de codos alcanzaron las orillas de lo genial. De hecho, puede asegurarse que de cada veinte personas que llegan a destacarse en su vida, tal vez uno o dos fueron chavales punteros en sus estudios, pero los mas se situaron en el montón.
¿Cuales son, entonces, las claves de la genialidad? Yo me atrevería a señalar dos: el trabajo y la concentración constante en un objetivo.
La primera es algo demasiado evidente. Comentare, por eso, solo la segunda. Porque tal vez la mejor definición de genio es aquella que que daba Sam Jonson: ¨El verdadero genio es un entendimiento de gran poder concentrado en un solo punto¨. Un gran hombre, me parece a mi, que tiene que tener muy claro cual es su alma, que es lo que quiere y a donde va. Y hecha esta opción, dirigirse a ella sin vacilaciones, sin dispersarse, tozuda, apasionadamente. Y pacientemente. Clemenceau aseguraba que ¨el genio es una larga paciencia¨. Baudelaire respondía a una dama que inquiria en que consiste la inspiración: ¨La inspiración, señora, consiste en trabajar todos los días¨. Es decir: la inspiración del poeta o la genialidad del genio solo llegan cuando ha puesto muchos grados y en ebullición la caldera de su inteligencia y sensibilidad. El resto lo hace el trabajo. Bethoven llegaba a cuantificar esta relación: ¨El genio se compone de un dos por ciento de talento y de un noventa y ocho por ciento de perseverante aplicacion¨.
Fracasar es algo normalisimo en la vida. No hay un gran hombre que no haya tenido algun batacazo. Lo que cuenta no es este o aquel fracaso, sino la postura que se toma después de el. Reacciones como ¨yo soy así¨, ¨no hay nada que hacer¨ son posturas de ciegos o cobardes. Pues lo cierto no es que el genio tenga ¨mas alma¨ que los demás mortales sino un hombre que se empeña en llevar su alma hasta el final, a sacarle todo el jugo que ella tiene.
Solo quiero agregar que no importa lo que pase hay que seguir intentándolo siempre, el peor de los fracasos no es fallar sino no haberlo intentado y por mas que suene a frase hecha es verdad. Nunca se rindan. Y recuerden que como dicen Los Piojos ¨Todo Pasa¨; hasta los momentos de felicidad.
martes, 27 de julio de 2010
Catarsis
A vos te digo ¨amiga¨: yo no soy una enciclopedia de gramática inglesa. Tampoco te dije en algún momento cualquier que necesites con esa materia que hace tres años estas cursando molestame por messenger. Para lo único que me hablaste en la ultima semana es para preguntarme cosas muy especificas de una materia que saque hace dos años. A ver si nos entendemos, si te digo no me acuerdo es porque no me acuerdo! No me digas: ¨te tiro un ejemplo a ver si te refresca la memoria¨; porque la verdad tampoco tengo ganas de ponerme a pensar y no tengo por que hacerlo. Por lo menos podrías tener la delicadeza de preguntarme como estoy primero. Y encima de todo rata, no gastas dos pesos de crédito para sacarte una duda que vos tenes. Sinceramente espero que te vaya bien, para que me dejes de romper las pelotas, viste.
sábado, 24 de julio de 2010
Colgada
Soy una colgada. La ultima semana de clases, por alla la ultima de junio saque turno para el medico, el clinico y la demartologa. Anote los turnos en cualquier pedazito de papel por ahi y listo. Eran para el 14 y 20 de julio. Yo el 21 rendia asi que le pedi a mi jefe esos tres dias. Cuestion que yo estaba creida que el 14 era martes. El martes 13 no fui a trabajar, lo tuve que llamar a mi jefe, explicarle la que me habia mandado y pedirle el miercoles tambien. Post gastada de mi jefe el miercoles concurro al turno. Le muestro a la doctora el lunar que me sacar, me dice creo que te lo puedo hacer yo, sino no te tengo derivar a la dermatologa. Yo en mis adentros pensaba pero ¿como? no era usted la dermatolga, noooo!!! Yo pensaba que era hoy la dermatologa y la semana que viene el medio clinico. Si, soy a pedal.
sábado, 10 de julio de 2010
Vagancia Absoluta
Escribo esto sacando la manito de las frazadas. Termino el partido de Uruguay y no solo vi la conferencia de prensa y a los jugadores sino que ahora estoy mirando telemanias. Solo porque rompi el control remoto y no tengo ganas de levantarme a cambiar el canal. Patetico, lo se.
jueves, 1 de julio de 2010
Es mucho pedir un poco de paz?
Hoy comenzaron las vacaciones de julio, al menos para mi. Despues de un mes intenso de estudio y pico de stress lo unico que queria era descansar, mirar la tele tirada en la cama cual ameba sin hacer nada. Pero no, no me dejan ser feliz!!! Sera posible!!! No, a mi hermano le tenia que salir el decorador de interiores de adentro y se le ocurrio cambiar el color de TODAS las puertas de la casa ( son cinco) y se compro una lijadora electrica. No se puede creer el ruido que hace eso. Tuve que salir de mi cama calentita con todos los pelos despeinados y mis pantuflas de vieja a putear: What the fuck is that noise? Lo peor de todo es que mañana viene el plomero y los alabañiles de al lado no ayudan tampoco. No me dejan ser feliz!
miércoles, 16 de junio de 2010
Que vuelvan!
Sr. Blatter la audiencia femenina del mundial (porque hay eh!) solicita que los jugadores vuelvan a usar los shortcitos cortos de mundiales pasados. Gracias!
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